jueves, 9 de marzo de 2017

ARTÍCULO: "EL AUTOCONCEPTO EN NIÑOS DE CUATRO A SEIS AÑOS"

Este artículo me ha parecido muy interesante porque habla y describe muy bien el autoconcepto y lo desarrolla en niños de 4 a 6 años.
Desde nuestro nacimiento, hacemos un largo camino en nuestro desarrollo que conlleva a un proceso evolutivo y dinámico, que va cambiando a lo largo de la vida hasta que llegamos a la edad adulta, que normalmente se estabiliza.

Comenta que el autoconcepto en los primeros años de vida tiene una gran influencia en el desarrollo social y emocional de la persona.
El autoconcepto tiende a regularse gracias a la continua revisión y evaluación que la persona hace de sus actos y capacidades.
Además, los cambios sociales, el estado motivacional y el afectivo en que se encuentra la persona son un pilar para la configuración del autoconcepto, afectando a cambios temporales en su autoestima, emociones, pensamiento y acción.

Una de las características que aparece en el texto y quiero destacar, es que la construcción del autoconcepto va ligada, sigue las mismas leyes que la construcción de la inteligencia. La percepción de sí mismo está ligada al carácter preoperatorio de su pensamiento.

Resumiendo un poco el artículo, comenta que sobre los tres años adquieren ya el conocimiento de sí mismos, sobre los cuatro años según Harter, los intentos de autodefinición son las completos y sobre los cinco y seis años se empieza a relacionar un aspecto de sí mismo con otro, es decir las conexiones lógicas entre la imagen de sí mismo. Aunque la autoestima en esta etapa última etapa que se comenta no está basada en una apreciación real de las capacidades o rasgos personales, sino que tiende a ser global e influenciada por los juicios que sobre ellos hacen los adultos.
Es muy importante brindar al niño en esta etapa, la seguridad necesaria para que pueda confiar y creer que posee la capacidad para lograr un buen desempeño y construya expectativas de autoeficacia positivas que le ayuden a tener un buen concepto de sí mismo.
Para finalizar, comentar que también una parte muy importante a destacar es la importancia del papel de maestras y familiares. Las experiencias afectivas con las personas significativas, como el apoyo de los padres, familiares o maestros, constituyen un factor determinante en la valoración que el niño hace de su persona. En estas edades, la autoestima general se fundamenta en la valoración de los otros. Por ello, lo más importante es que el niño tenga la seguridad y el apoyo necesario para confiar y creer en su propia capacidad. La construcción de una autoestima elevada se da como resultado de un alto apoyo social de otros significativos y una baja discrepancia entre las capacidades que el niño cree tener y su desempeño real, lo que le ayudará a construir expectativas de autoeficacia positivas.


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